El lado B de un whiskey sin hielo

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—Qué tal, bienvenido. ¿Cómo va la semana? Traes ojera.
—Mal, agotado. Me corrió ayer mi roomate  y no tengo dónde vivir.  ¿Me das una cerveza y un whiskey?
—Claro. ¿Hielo?
—Así, solito.
—¿Y dónde dormiste?
—No he dormido desde anteayer, estuve caminando por la ciudad. No se qué voy a hacer. No me han pagado. Y la primavera no llega.
—Qué pena. Al menos vas por la calle con una buena chamarra.
—Sí, la compré hoy en la mañana. ¿Te gusta? Es de piel de conejo, la encontré en descuento.

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—A veces me despierto y me pregunto por qué estoy viva. No siento que le sirva a nadie y siento que a nadie le importa.
—Bueno, con el estrés de la universidad, es algo común sentirse así, ¿no crees?  No sabía que fumas.
—Pero yo soy un caso particular entre la gente de mi edad. Siempre he sido diferente.
—Te paso un cenicero.
—Yo sé que es tonto que me sienta así,  pero de todas formas ayer traté de matarme usando pastillas.
—Bueno, es que las pastillas no son la forma más eficiente de quitarte la vida.  ¿Quieres más hielos? Se te derritieron en el trago.
—Sí, y dame un poquito más de endulzante.

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—Me gusta mucho tu música. Me gusta más que la música de los otros bartenders por aquí.
—Muchas gracias. Un halago. Me gustaría pasar un día en esa época.  Si pudieras viajar en el tiempo, ¿en qué época te gustaría vivir, o al menos pasar un día?
—No me gusta pensar en cosas hipotéticas o en aquello que no me sirve. Es una pérdida de tiempo.
—Ya veo.  ¿Otra cerveza?
—Sí, por favor. Tengo dos horas antes de irme a cenar.

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—Hola. Buenas tardes.
—¡Cuánto tiempo!  Bienvenida de vuelta. Escuché lo del hospital. ¿Cómo te has sentido?
—Pues un poco mejor, el doctor dice que la recuperación es lenta. Estoy tratando de mantenerme sana.
—Claro, una embolia no es cualquier cosa. Me da gusto que estés mejor, te ves muy bien hoy.
—Sí, me siento algo mejor. ¿Me das un vodka doble con soda?
—¿Tu aceituna de siempre?
—Tres.

Paulina “Melusina” de la Portilla es mexicana de pies gitanos. Obsesionada por el té, el jazz y las técnicas de supervivencia en la naturaleza. Consejera de moscas de bares niuyorkinos desde el 2013 y curiosa de las letras desde los tiempos de Ixtapa, hace unas vidas atrás.

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